Aeropuerto de Atatürk. 19 de enero. 21.30 hs
El vuelo (largo vuelo si los tuve) llegó puntualísimo. Me esperaba, supuestamente, el Atatürk Airport Shuttle que había reservado por la módica suma de 10 euros. ¡Qué genial! Me iban a estar esperando con un cartelito con mi nombre como a los empresarios. No, no me iban a estar esperando nada. Desde afuera debe verse muy ridícula la imagen de alguien transitando una y otra vez el frente amplio de choferes que esperan, cartel en mano, a sus pasajeros. ¿Será que hice los trámites de aduana y migraciones demasiado rápido? Reviso la hilera de nuevo. Nada. ¿Será que escribieron mal mi nombre y por eso no lo reconocí en el cartel inmediatamente? Paso de nuevo. Nada de nada.
Diez de la noche. Estambul. Aceptar que se olvidaron de venir a buscarte.
Por suerte estaban ahí todos mis potenciales novios los turcos para ayudarme. Se peleaban entre ellos para ver quién llamaba a la empresa del transfer que tenía que venir a buscarme para ver qué había pasado. Si quieren pueden pensar que se peleaban tanto porque estaban como buitres disputándose quién iba a terminar convenciéndome de llevarme en su taxi (y cobrarme, claro, mucho más caro que el transfer popular y colectivo que yo pensaba tomar). Piensen lo que quieran. Yo prefiero pensar que se peleaban por simple altruismo y por las ganas de pasar un viaje de treinta minutos charlando con una enviada de tierras lejanas. Yo prefiero pensar eso no solo porque conozco el final de esta historia: ya lo pensaba cuando estaba ante todo ese conglomerado de belleza otomana aeroportuaria ante mí (algo así como un harem pero al revés).
Cuestión que llamamos pero el transfer nunca se dignó a venir (yo tenía código de reserva y todo, parecía una cosa seria...). Creo que, de no haber estado frente a ellos, los muchachos se hubiesen reído de esta pobre incrédula que pensó que una camioneta baratonga era comparable al servicio de calidad y confort que ellos ofrecían.
En un pacto implícito entre todos los taxistas y yo, decidimos que los del shuttle se podían ir bien a freír churros y que yo me iba con el churro que se tomó el trabajo de llamar, insultar (creo, porque todavía no domino bien el turco), y pasarme el teléfono para que yo también insultara al genio que organiza los transfers (de esta parte sí estoy segura).
''Estoy esperando a una pareja de europeos que van a un hotel cerca del tuyo. Vos no digas nada y cualquier cosa decimos que sos mi amiga y que me estás acompañando'', me dice. Porque, claro, a los señores pasajeros no les iba a gustar nada que le metieran a otra en su auto exclusivo y privado por el que iban a pagar el triple de lo que yo hubiese pagado por mi no shuttle.
Subo adelante. Soy copiloto. Autopista. Velocidad. Luces. Charla que te charla. Messi. Maradona. Nombro al Beşiktaş. Digo que en el 2009 ganaron la Super Liga y la Copa Turca dejando afuera al Fenerbahçe. Descollo con mis conocimientos de fútbol turco. Dejamos a los alemanes. Llegamos a mi hotel. ¿Cuánto te debo? Nada. ¿Cómo nada, no eran treinta euros? No, nada, dejá. Felicidad. Me bajo del auto. Me baja la valija. Saludo cálido. Chau. Chau. Bienvenida. Que tengas buen viaje. Gracias. Sonrisas. Mezquita Azul iluminada al fondo de la calle.
Qué lindo que es irse de vacaciones a un nuevo lugar pero antes pasar un ratito por Estambul.
Santa Sofía de mañanita
Siempre pienso que esos conocimientos que parecen inútiles a veces nos pueden servir y mucho ¿Les conté de los gliptodontes?
ResponderEliminarMaravilloso. Me alegra q te hayan llevado gratis y que no te hayan raptado para convertire en parte del harén de nadie... jajaja (orientalismo, diria Said)
ResponderEliminarTe quiero Vickyta, enjoy! y viva el conocimiento inútil sobre fútbol turco... pro cierto.. de dónde carajo sacaste ese conocimiento??? jaja
Ja, eso, harén! No solo ya me olvidé cómo se escriben algunas palabras, sino que además el teclado turco es rarísimo! Tiene una i sin puntito en el mismo lugar donde está nuestra i con puntito, lo cual es absolutamente desesperante!
EliminarExcelente relato!! Me alegra que hayas conseguido llegar a destino sana y gratis!! Comparto la inquietud del post anterior...anduviste estudiando para tener qué acotar en potenciales charlas con turcos???
ResponderEliminarNos sorprendiste a todos con esa doble ş (tanto que tuve que copiarla de tu texto porque no tengo idea de su lugar en el teclado). Exigimos una explicación coherente. Que el viaje siga así de generoso, un abrazo!
ResponderEliminarpor supuesto que no hice un posgrado en fútbol turco antes de venir! Es que cuando estuve por ahí en 2009 había banderas de ese club por todas partes. Yo pensé que era el nombre de un partido político en campaña, pero enseguida me desasnaron!
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